Chiquitines Misioneros

El mensaje de salvación de Jesucristo no excluye a nadie, y la edad no es un impedimento para acoger la Palabra de Dios. En el mismo Evangelio, san Mateo nos narra que en cierta ocasión los apóstoles, influenciados por las costumbres de su tiempo, amonestaron a aquellos que llevaban a los niños para que Jesús los bendijera. Sin embargo, Jesús los reprende ordenándoles que no se los impidieran.

Los Misiones Servidores de la Palabra, desde 1996, comenzaron a destinar en la revista Inquietud Nueva, algunas de sus páginas a los niños.

También en la revista que se publica para los países de Sudamérica se destinó un espacio para evangelizar a los pequeños, a partir del año 2010.

Posteriormente, en enero de 2011 surge una nueva revista llamada “Chiquitín Misionero” en la que se adapta la Palabra de Dios aun lenguaje que los niños entiendan.

El grupo de los Chiquitines Misioneros está formado por niños entusiastas, que gustan de la lectura de la Biblia y que han adoptado el carisma de los MSP, colaborando, según sus posibilidades y capacidades en algún servicio, por ejemplo: ayudando en liturgia (monaguillos, lectores), ministerio profético (apoyando en la catequesis de otros niños, rezando el rosario), difusión de la buena prensa (Revista Inquietud Nueva, Chiquitín misionero).

A esos pequeños se les recomienda: leer la revista Chiquitín Misionero para conocer las Historia de la Salvación; ir a Misa todos los domingos, y después de la Eucaristía hacer 5 minutos de adoración ante el Santísimo; realizar, cada domingo, una obra de caridad; rezar todos los días un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria al despertar y ofrecer a Dios todo lo que vayan a hacer durante el día; hacer su promesa como Chiquitín y portar la cruz correspondiente.